El año 2014 fue el año mas triste que me toco vivir hasta el momento, una tarde calurosa de febrero mi madre decidió que su paso por esta vida ya estaba concretado y decidió partir. Todo el que tuvo la mala suerte de que de alguna manera el cáncer lo tocara sabe como la persona se va apagando poco a poco y no hay mucho mas que hacer. En el caso de mi madre realmente la peleo hasta el final y ella decidió cuando partir.
 
En aquel momento yo tenia 29 años y esa situación me descontrolo bastante. Las personas cuando pasan por estas cosas reaccionan de muchas maneras distintas, mi reacción espontanea fue la de mirar para adelante y seguir, casi no llore, no porque no quisiera, no podía. Me dije a mi mismo que mi madre no querría verme mal y que ella seguramente esperaba que continuara la vida con mucha fuerza.
 
Costo, pero así fue, seguí adelante sin que pasara un solo día sin pensar en ella pero sin dejar que me ganara la melancolía. Los años fueron pasando y si bien dentro mio sabia que aquella decisión de reprimir los sentimientos tristes eran malos, pude siempre controlar la situaciones.
 
Pensar siempre en ella de forma positiva no quito que la extrañara horriblemente, que imaginara que pasaría si ella estuviera el día que nació mi hijo rodri, y quien sabe cuantas cosas lindas podría vivir con su nieto.
 
Pero, un día mientras estaba en el trabajo y escuchaba música por Youtube Music salio un tema de La Beriso. Realmente no soy un fan de esta banda y si bien conozco varios temas y todos me gustan, este en particular jamas lo había escuchado.
 
Primeramente me llamo la atención la melodía de la voz porque como estaba ejecutando tareas no preste atención a la letra, pero antes que el tema terminara ya lo estaba tarareando por lo que al terminar lo puse nuevamente, y, chan!
 
 
Cuando empece a escuchar la letra... me llego tanto, pero tanto, que no importo que estuviera en mi trabajo, me puse a llorar como hacia mucho tiempo no lo hacia. En apenas unos pocos minutos largue todo el llanto que acumule durante todos estos años y realmente me hizo muy bien.
 
Muchas veces en esas charlas que tenia conmigo mismo me planteaba el echo de que era necesario llorar, era necesario largar eso que todavía seguía ahí dentro abarrotado. Jamas imagine que el nudo se desatara tan rápido y tan solo con una canción.
 
Claramente no solo sentí la empatía con la letra de la canción, me vi muy identificado, por momentos sentí que alguien estaba cantando lo que yo viví ese día y posteriores. El poder que tiene la música no lo saben ni si quiera quienes crearon este tema, una canción que cuenta el mal momento que paso quien la escribió ni se imagina que a mi me curo, me sano, me libero.
 
Todavía sigo extrañando a mi madre, y la voy a extrañar toda la vida, pero hoy si puedo practicar la filosofía de recordarla con alegría porque pude llorar y largar todo.
 
Me costaron 5 años y 5 minutos de La Beriso.
 
sonia