Como muchas de las cosas buenas de la vida, la casualidad nos llevó a conocer la Estancia Taranco. El domingo del patrimonio el destino que teníamos planificado era el museo del agua pero por alguna vicisitud horaria preferimos buscar algún destino más cercano. 

 
Mientras dábamos vueltas sin destino fijo por Montevideo salió la opción de conocer la Estancia Taranco, lo primero que vino a la mente fue, si es Taranco es Palacio, no estancia, por lo que la curiosidad nos ganó cargamos el destino en google maps y emprendimos viaje. 
 
Hicimos los accesos de Montevideo, luego tomamos la ruta 5 hasta llegar al Camino de la Redención. Una vez en este camino hay que hacer unos 9 kilómetros en una calle doble mano en aceptable condición del pavimento. Como fuimos en primavera el camino fue muy atractivo ya que los colores y las vistas son muy agradables. Seguramente por ser el día del patrimonio también vimos durante el trayecto algunos clubes con música en vivo y grandes parrillas con mucha carne a la vista. 
 
Al llegar a la estancia nos encontramos con un portal y una inmensa cantidad de autos estacionados a los costados de la calle principal que luego del portal de entrada a la estancia te lleva hasta el casco principal. Una vez encontramos un lugar para estacionar ya al bajar del auto quedé sorprendido por la variedad inmensa de árboles que se podían ver sin siquiera haber entrado en el predio. 
 

estancia taranco vista campo

Vista del patio interior con fuente sobre el piso

Luego de pasar la portera de hierro se puede visualizar dos hermosos parques a los márgenes de la calle principal que rodeada de plátanos nos esperaba una pequeña feria de artesanos. En el margen izquierdo además había una pequeña plaza de comidas con gran variedad donde lo que más llamaba la atención era la carne.  Luego de caminar un poco por la feria y ver los puestos la casa principal va ganando protagonismo y sin entrar a ver los detalles que más adelante se muestran ya se puede ver la influencia española en la construcción. 
 
Caminar por sus pequeñas calles internas puede hacerte creer que estás en el set de filmación del zorro, o del Curro Gimenez, pero al ir al patio de la casa nos encontramos con un jardín al estilo andaluz de una delicadeza y sutileza impactantes. El ojo rápido puede encontrar algún parecido con el Patio andaluz del Parque Rodó pero me atrevo a decir que aquí la belleza acompañada por el entorno es superior.
 
Desde este patio se pueden ver grandes vistas de todo el campo que rodea la estancia, en una de las esquinas hay un mirador desde donde se podrá ver a lo lejos partes del río Santa Lucía y algunas plantaciones. Recalco que las vistas son hermosas y dan mucha paz. 
 

estancia taranco vista campo

Vista del campo desde el mirador 

Por la cantidad de gente que había, me perdí de tomar algunas fotos interesantes, también nos perdimos de comer asado (se comieron todo) y creo que para conservar el interior de la casa no fue posible acceder para conocerla más en detalle. Muchos de los presentes salieron a pasear en caballo, otros aprovecharon el caluroso sol para descansar al aire libre, nosotros luego de caminar y conocer cada rincón posible compramos algo para picotear y disfrutamos el hermoso parque y las vistas sentados en el pasto. 
 
Me queda pendiente volver un dia que la afluencia de público no sea tan grande para poder pasar unas cuantas horas y tomar unas buenas fotos. Además según pude averiguar parece que alguna vez se habilitó la piscina y si esta posibilidad todavía continua quiero saber que se siente nadar con semejantes vistas alrededor. 
 
Estancia Taranco, un lugar altamente recomendable para pasar una linda tarde en familia, amigos o solo. 
 
 
Un poco de historia: 
Las tierras donde hoy se encuentra la estancia pertenecieron a Manuel Oribe, luego que este falleciera las mismas fueron heredadas por Felix Buxareo Oribe y en el año 1928 fueron adquiridas por Félix Ortiz de Taranco. 
 
Según cuenta Jose Luiz de Taranco, Maria Elena, hija adolesente de Felix había sufrido una enfermedad pulmonar y los médicos le recomendaron aire de campo. Cumpliendo con la recomendación Felix además de comprar las tierras con el fin de mejorar la salud de su hija también le da un fin comercial ya que en las tierras adquiridas hace grandes plantaciones de árboles frutales y cepas de viñas.
 
Si bien ya existían algunas casas donde hoy se encuentra la estancia el arquitecto Argentino Alejandro Christophersen, reformó completamente lo que había y construyó la casa tal cual se la puede ver hoy. Además diseñó todo el jardín al estilo andaluz, cabe destacar que todos los azulejos que se pueden ver en el parque fueron importados desde Andalucía. 
 
Para el que quiera conocer un poco más sobre la historia de la Estancia Taranco, les recomendamos vean este video de TV Ciudad donde se le realiza una nota al señor Jose Luiz de Taranco.

 
Rancho Oribe

Los muros de esta Construcción guardan el germen de la que fue la casa habitacional del casco de la estancia del Brigadier General Manuel C Oribe y Viana.

Se estima que la misma fue construida a principios de la década de 1850, en tiempos en los que Oribe ya explotaba estos campos, que por encontres eran propiedad de su hermana Margarita Oribe y Viana de Lasala, y que finalmente fueron por él adquiridos según escritura de compra formalizada con fecha del 3 de febrero de 1853.

Don Felix Buxareo y Oribe, nieto del prócer nacido después de su fallecimiento, tenía alta devoción por esta edificación, por lo que al fundar el en lugar la estancia "Santa Maria", resolvió integrarla al nuevo casco, conservandola como un recinto histórico al que se debía entrar con respeto. Decisión que se mantuvo en el tiempo a través de los posteriores propietarios del lugar.

Se trata de una sólida construcción que ha atravesado tres siglos de existencia, de estilo típicamente criollo, de gruesas paredes, techo tipo "cola de pato", y de planta rectangular con habitaciones corridas que se comunican interiormente entre sí.

Mario R. Correa.

 

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